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ADIÓS AL EDADISMO

En una sociedad que envejece a pasos agigantados, combatir el edadismo es una urgencia. Los prejuicios y barreras generados por edad no sólo provocan aislamiento social y muertes tempranas sino que además cuestan miles de millones de dólares a las economías.

Se trata del tercer tipo de discriminación más frecuente en el mundo y prácticamente no tiene espacio en la agenda pública. La urgencia de otras necesidades sociales ha logrado relegarla a un espacio casi invisible, pero ahí está, el efecto de la discriminación por edad se está tomando el debate mundial.

La ONU cataloga el edadismo como una forma de pensar (estereotipos), sentir (prejuicios) y actuar (discriminación) con respecto a los demás o a nosotros mismos, y se entremezcla con otras formas de desventaja, como las relacionadas con el sexo, la raza y la discapacidad. Las estadísticas hablan de que una de cada dos personas tiene actitudes edadistas. En edad temprana, puede ser el origen de problemas en la salud mental, pero en el caso de los mayores, reduce drásticamente la expectativa y calidad de vida. Lo han dicho intelectuales, gente común y corriente, premios nacionales y artistas; basta de infantilizar la tercera edad. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DAES) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), las medidas para combatir esta problemática no pueden seguir esperando. Con evaluaciones, estadísticas e informes, la califican como una “devastadora desgracia para la sociedad”.  

«Ahora que los países trabajan en la recuperación y reconstrucción con motivo de la pandemia, no podemos permitir que estereotipos, prejuicios y actitudes discriminatorias basados en la edad reduzcan las oportunidades para garantizar la salud, el bienestar y la dignidad de las personas en todas partes», aseguró el Director General de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus, al exigir la implementación de medidas para frenar el avance del edadismo en todas su etapas.

MUERTE PREMATURA Y PÉRDIDA DEL DIÁLOGO INTERGENERACIONAL

Para medir el alcance de los discursos sociales en la salud, la Universidad de Yale siguió a personas de 18 a 49 años por casi 40 años evaluando semanalmente sus actitudes hacia el envejecimiento y los resultados fueron concluyentes. Quienes manifestaban actitudes negativas y denostativas eran más propensos a sufrir eventos cardiovasculares más adelante y podían llegar a fallecer hasta 7,5 años antes.

Todo el tejido social padece los efectos del edadismo. Uno de sus aspectos más alarmantes es que destruye no sólo la capacidad de diálogo intergeneracional sino que también una amplia gama de beneficios que contribuyen a la longevidad y el bienestar.

Desde Woman Times asumimos nos sumamos a la lucha de este flagelo. El edadismo es una construcción social que cada uno comienza a forjar desde los 4 años. Estamos combatiendo conceptos de larga data, agudizados por el individualismo y la pérdida de valores colectivos. Por eso, la gran enseñanza que emana hoy de los pueblos originarios del mundo es precisamente el valor que el asignan a la sabiduría que dan los años.

En tiempos en que el mundo combate todas las formas de prejuicio, los prejuicios que enfrentan las personas por su edad son, probablemente, la última forma de discriminación socialmente aceptada. De ahí, la importancia de revisar el mensaje y el discurso que por años hemos repetido y comenzar a erradicar palabras que en el contexto actual pueden resultar peyorativas. El lenguaje crea realidades.

Claudia Paz González

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