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Agnieszka Bozanic: “Las mujeres siempre somos perjudicadas, pero con la edad, es aún peor”

 La psicóloga Chilena radicada en España no sólo creó GeroActivismo, fundación que combate el ‘viejismo’, sino que también acuñó el término “Gerofeminismo”. Lo hizo porque quería encontrar una palabra que resumiera la discriminación que sufren las mujeres mayores.

La chilena Agnieszka Bozanic es master en psicogerontología de la Universidad de Barcelona y, hace algunos años, puso en marcha Geroactivismo, fundación que propone “contribuir en la construcción de una sociedad inclusiva y equitativa con todas las edades, especialmente con las personas mayores”.

El objetivo de Geroactivismo es incidir en las políticas públicas relacionadas con el envejecimiento y ofrecer asesorías en este campo.

 -¿Qué es el ‘viejismo’ exactamente y cómo lo vivimos a diario?

 -El viejismo en sí es la discriminación por motivos de edad hacia personas mayores. Lo otro es el edadismo, que es la discriminación por motivos de edad que también la viven niños, niñas y niñes y jóvenes. Pero cuando hablamos de personas mayores es importante usar el concepto ‘viejismo’. Es un concepto acuñado por un académico argentino, Leopoldo Salvarezza, y que nos habla de los estereotipos y prejuicios basados en la edad hacia personas mayores que derivan en conductas discriminatorias. Este conjunto de estereotipos y prejuicios tienen consecuencias tanto a nivel individual como en la salud física y mental de las personas mayores, y a nivel social y a nivel económico. Un ejemplo de esto podrían ser las políticas que llevó a cabo el gobierno por la pandemia en cuanto a las medidas de restricción de movilización de las personas mayores de 75 años y los salvoconductos digitales. Muchas personas mayores no saben ocupar tecnologías y otras tantas, por razones socioeconómicas, no tienen internet. Y también era hasta máximo de 99 años. Entonces ¿qué pasa con los centenaries? Ese es un ejemplo cotidiano de ‘viejismo’ estructural.

 -¿Cómo se puede contribuir para cambiar un poco la mentalidad ‘viejista’?

 -Es muy importante para ir cambiando esta discriminación por motivos de edad, alias “viejismo”, empezar de alguna forma a identificar estos conceptos. Empezar a estudiarlos, a interiorizarse a identificar en uno mismo la discriminación. Se puede contribuir también, por ejemplo, y entre comillas, ir boicoteando algunas marcas que son viejistas, específicamente hablo de marcas de cosmética o farmacéuticas, las de línea ‘antiaging’, y, sobre todo se puede aportar involucrándose en causas como la que llevamos en Fundación Geroactivismo, en la cual intentamos visibilizar de forma positiva el envejecimiento, las vejeces y a las personas mayores combatiendo el viejismo.

 -Cuando Joe Baden era candidato a la presidencia de Estados Unidos se le criticaba por ser “muy mayor”; a Gabriel Boric se le critica “por ser muy joven” ¿Esos son ejemplos de edadismo?

-Sin duda. Lo que sucede en la política es algo bastante particular en donde se piensa que las personas mayores podrían ejercer, ¿cierto? Tienen como el poder de estar muy involucrados en estas áreas, pero que no sean muy mayores como Joe Biden, porque allí comienza a pensarse que son personas que pueden tener problemas cognitivos. Ese es precisamente un estereotipo asociado a las personas mayores. El gran estereotipo de problemas de memoria: que todas las personas mayores tienen Alzheimer. Y, por otro lado, lo que pasa con Boric. Que él es muy joven, y ese es un ejemplo de edadismo. La política, al menos en Chile, es bastante edadista, porque se debe tener una edad donde se puede postular a ser candidato, en este caso 35 años. Y qué pasa con las otras personas más jóvenes, ¿no tienen capacidad, acaso? Es importante preguntárselo así.

 -¿Qué es el Gerofeminismo?

-El Gerofeminismo es un concepto que acuñé ya hace un año, cuando comenzamos a trabajar y a ver que, durante la pandemia, se dio mucha discriminación hacia las personas mayores, no sólo en Chile, sino en todo el mundo, y comencé a estudiar acerca del feminismo en mis tiempos libres y me di cuenta de que no había ninguna corriente del feminismo que se hiciera cargo, entre comillas, de las mujeres mayores, de sus necesidades particulares y sus demandas específicas.

Y ahí fue cuando acuñé el término Gerofeminismo como una propuesta, como una invitación de corriente del feminismo para proponer una mirada hacia las personas mayores específicamente, hacia las mujeres. Una corriente contrahegemónica que luchara por las mujeres mayores, visibilizando los viejismos machistas que vivimos las sociedades patriarcales, específicamente y de mayor forma en Latinoamérica, donde también se intersecta el componente colonial. Esta corriente del feminismo, por supuesto, aún está en construcción. Como base teórica tiene la Gerontología feminista donde hay varios exponentes que empezaron este trabajo. De ellas, por ejemplo, Simone de Beauvoir en su no tan conocido libro “La Vejez” y otras grandes académicas iberoamericanas como Mónica Navarro y Anna Freixas, en España, quienes dicen que no es lo mismo envejecer siendo hombre que siendo mujer.

Y Agnieszka sigue: “Susan Sontag también lo hablaba: ‘las mujeres envejecemos y los hombres maduran’. Así que por eso es importante proponer el Gerofeminismo como una lucha que no es excluyente de las otras. Todas las mujeres vamos a envejecer, si tenemos suerte, y nos va a tocar llegar allí, a ser discriminadas por ser mujeres y por ser mayores. Se ha visto que las trayectorias de mujeres mayores son totalmente diferente a las de los hombres. Tenemos más enfermedades osteoarticulares, por ejemplo. Y si nos ponemos a hablar de pensiones, de educación… Entonces, las mujeres siempre estamos perjudicadas, pero cuando eso se intersecta con la edad, es aún peor.

 -Desde que se empezó a hablar de edadismo y de ‘viejismo’, y se inició la Fundación Geroactivismo, ¿tú has visto pequeños cambios?, ¿tienes más esperanzas que estas discriminaciones vayan a la baja?

-Si me hubieras hecho esta pregunta hace algunos meses, hubiera dicho que no tengo esperanzas, sin embargo, últimamente he visto bastantes cambios, bastantes avances. Yo creo que de alguna forma la Fundación Geroactivismo ha incidido, ha contribuido a cambiar, o a intentar cambiar en Chile la imagen que se tiene de las personas mayores, sobre todo luego del envío de nuestra “Guía de Comunicación Responsable hacia las personas mayores”, que fue un éxito rotundo. Y sobre todo con la incidencia legislativa que estamos teniendo, porque somos parte también de la alianza por una defensoría para las personas mayores, con transformaciones y capacitaciones que hacemos. En fin. Creo que como fundación hemos logrado poner en el tapete lo que es la discriminación por motivo de edad hacia las personas mayores. Hemos dado a conocer en los medios de comunicación lo que es el ‘viejismo’, que era un concepto que se desconocía en la ciudadana de a pie, mas no en la academia. Aunque en la academia se manejaba, pero no se trabajaba, no se desarrollaba, no se hablaba. Así que puedo decir que tengo esperanza de que estas discriminaciones van a la baja. Por supuesto que nos queda mucho por hacer por delante y, por lo mismo, estamos trabajando con otras asociaciones y también de forma individual con constituyentes para poder influir en la nueva Constitución. Y uno de esos triunfos es poder decir que ya en el reglamento de la nueva Constitución quedarán consagrados los derechos fundamentales de las personas mayores y se van a basar en la Convención Interamericana sobre la protección de los Derechos humanos de las personas mayores. Está ratificada por Chile desde el año 2017. Chile es un país miembro. Por lo tanto, eso me da aún más esperanza de que todas las/los/les chilenes que vamos a envejecer -el año 50 seremos parte del país más envejecido del Cono Sur- vamos a poder envejecer en dignidad y en libertad.

WT

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