Press "Enter" to skip to content

Andrea Campos sobre el placer femenino: “Hay que derribar el mito de que el orgasmo es la meta de la relación sexual»

El día lunes se conmemoró el Día Internacional del Orgasmo Femenino. ¿Qué implica y qué importancia tiene que haya un día dedicado al orgasmo de las mujeres? ¿Qué debiéramos entender realmente por “orgasmo femenino”?  Para responder estas preguntas, en Woman Times conversamos con Andrea Campos, enfermera de profesión y terapeuta sexual individual. Andrea es fundadora de Casa Erodita, un espacio dedicado a talleres de autoconocimiento y empoderamiento sexual. Además, trabaja en un proyecto para entregar educación menstrual en escuelas.

Antes de responder nuestras preguntas, Andrea Campos enfatiza en que es muy importante tener en cuenta a qué nos referimos cuando hablamos de ‘orgasmo femenino’, porque, tal como explica, puede involucrar a las personas que tienen vulva, pero también a quienes se identifican como mujeres. “Creo que en estos tiempos, en que las tensiones entre género y sexo nos han hecho replantear algunas concepciones, como cambiar nuestro lenguaje y la forma en que nos comunicamos, es importante reflexionar en torno a estas conmemoraciones. Para mí, este día pertenece a ambos grupos, tanto a las mujeres como a otras identidades con vulva.”

Frente al cuestionario que desplegamos a continuación, Campos aclara lo siguiente: “Yo hablaré desde el orgasmo de las mujeres, porque desde ahí me vivo y acompaño a otras, pero me es importante reconocer que la brecha orgásmica involucra también otros cuerpos e identidades.”

¿Cuál es la importancia de conmemorar una fecha como el “Día Internacional del Orgasmo Femenino?

Creo que las fechas conmemorativas nos ayudan a la visibilización y la reflexión, en este caso, a pensar cómo han vivido el orgasmo las mujeres, qué nos falta por aprender, cómo podríamos mejorar para acortar la brecha orgásmica. Pero también creo que las conmemoraciones, sobre todo en torno a lo sexual, a veces pueden ser un arma de doble filo, que la invitación al goce se transforme en el mandato de tener orgasmos, por ejemplo, o el darle más importancia que las otras fases de la respuesta sexual, hace que distorsionen el concepto del disfrute y del placer y lo asociemos solo a este evento.

«Es importante reconocer que la brecha orgásmica involucra también otros cuerpos e identidades.”

Cuáles son los principales mitos que hay en torno al orgasmo femenino?

Primero, hay que aclarar que no existen orgasmos femeninos o masculinos, el orgasmo es uno solo, aunque muy diverso. Con esto me refiero a que la respuesta orgásmica no le pertenece a un cuerpo o una identidad sexual, todos tenemos la capacidad de sentir placer, pero cada uno de nosotros lo vivirá de forma individual y muy particular, y esto es porque el principal responsable del orgasmo es nuestro cerebro, es quien interpreta los estímulos excitatorios que recibimos a través de los sentidos y proporcionará una descarga de energía, hormonas y neurotransmisores que provocarán diferentes contracciones, salida de fluidos y otras manifestaciones que dependen de la diversidad de cada cuerpo. Por ejemplo, hay personas con vulva que podrían experimentar más de un orgasmo, otras que eyacularán, otras que no, algunas les provocará risa, otras ganas de llorar y así un montón de combinaciones.

El mito anterior hace que las personas duden de si han tenido un orgasmo alguna vez, porque su vivencia no es como las que se ven en las películas o lo que se habla en general del orgasmo, hay quienes dicen sentir fuegos artificiales mientras para otras lo viven como un suave cosquilleo y en ambos casos está perfecto. Otro mito que me parece importante derribar es que el orgasmo es la meta de la relación sexual. Este mito presiona mucho a las personas a que tengan que alcanzar o provocar un orgasmo, lo cual nos aleja completamente del disfrute, ya que estamos demasiado preocupados de llegar a esta meta.

Hay otro mito, muy antiguo, pero que aún resuena mucho lamentablemente, y es que el verdadero orgasmo en las mujeres y personas con vulva se obtiene a través de la penetración y no con la estimulación del clítoris. Digo que es muy antiguo porque es algo que inventó Freud hace más de 100 años, pero que lamentablemente sigue repercutiendo y frustrando a muchas personas que no pueden alcanzar este tipo de orgasmo. Los estudios dicen que un bajo porcentaje de mujeres logran tener orgasmos mediante penetración, y muchos estudiosos se lo atribuyen a que en realidad lo que se está haciendo es estimular el clítoris desde el interior de la vagina.

«La respuesta orgásmica no le pertenece a un cuerpo o una identidad sexual, todos tenemos la capacidad de sentir placer, pero cada uno de nosotros lo vivirá de forma individual y muy particular.»

Respecto a lo anterior, ¿por qué crees que persisten estos mitos? ¿cómo podemos frenarlos?

Estos mitos no sólo persisten en el tiempo, sino que se van creando otros por varias razones. Primero, aún no valoramos lo suficiente la diversidad, establecemos muchos límites en torno a cómo debe ser la sexualidad y no da chance a otras manifestaciones aunque estas sean desde el respeto y acorde a las normas sociales. Por ejemplo, se establece lo que excita a las mujeres, cómo se deben ver, mover y escuchar cuando tienen un orgasmo. Segundo, tiene que ver con el modelo sexual imperante del momento. Por ejemplo, antes, en los años 50, el placer de las mujeres no era ni siquiera tema, porque el modelo sexual de la época estaba centrado en el goce del hombre (que a todo esto, también tenía características delimitantes, como ser blanco, clase media o alta y ser heterosexual). Hoy las cosas cambiaron y el placer de la mujer es importante, es importantísimo, y por ello ahora, es responsabilidad de los hombres hacer que la mujer goce, entonces, en este caso, se eliminó el mito de que las mujeres no sienten placer y se cambió por un nuevo mandato de que el hombre es responsable del placer de las mujeres. Y por supuesto, todo esto se desarrolla y se alimenta del gran sistema neoliberal, patriarcal, coitocentrista y heterosexual del cual se podrían desenmarañar un montón de mitos y creencias limitantes en torno a la sexualidad que dan para un libro completo.

Sobre cómo podríamos frenar estos mitos, yo creo mucho en la educación sexual integral, y con ello me refiero a aquella que te acompaña en diferentes etapas del ciclo vital, porque en cada una hay necesidades diferentes que requieren guía y acompañamiento. También creo que es importante el rol de quienes son comunicadores y divulgadores de información en torno a la sexualidad, para que el acceso al conocimiento sea para todas las personas.

«Establecemos muchos límites en torno a cómo debe ser la sexualidad.»

Según tu experiencia, ¿cuáles son las dudas/problemas más recurrentes que tienen las mujeres respecto a su disfrute sexual?

Si hablamos como problemáticas sexuales como tal, las que son en torno al deseo serían las principales, sobre todo el deseo inhibido, también conocido como ‘bajo deseo sexual’. Si hablamos de las principales causas, la mayoría tiene sus orígenes en las creencias limitantes, en la falta de autoconocimiento y de exploración de la sexualidad desde una mirada personal ( y no de lo que espera la sociedad de ella).

¿Qué recomendaciones la darías a una mujer que no está disfrutando de su sexualidad en general?

Hoy somos muchas las personas que nos estamos dedicando a acompañar a otras en sus problemas sexuales, a través de la educación, la consejería, la terapia… así que yo recomendaría que nos busquen, y si no encuentran la respuesta con un profesional, que busque a otro, porque los abordajes y enfoques en la sexología también son diversos, lo cual también permite que se dirija a diferentes personas.

¿Qué opinas del diagnóstico de que vivimos en una cultura coitocéntrica? ¿qué ha hecho que perdure esta forma de vivir y entender la sexualidad?

Estoy de acuerdo con que vivimos en una cultura coitocentrica, la manifestación más cotidiana que tenemos de ello es que le llamamos “previa” a todos los otros estímulos sexuales que no sean coito, y que muchas veces corresponden a las caricias que las mujeres y personas con vulva nos causan más placer. Como mencioné más arriba, creo que todo esto obedece a sistemas de poder, como el patriarcal, con sus diferentes manifestaciones como el machismo, el mismo coitocentrismo, entre otros.

¿Qué tips o consejos sueles entregarle a mujeres para que comiencen a autoexplorar su cuerpo y propio placer?

Mi primer tip, es que no busquen tips. A mí en lo personal no me gustan porque siento que se reduce mucho la tarea del terapeuta sexual a un divulgador de tips, y eso no es así. Además los tips pueden ser muy estándar y no dar respuesta a las dudas o problemas de cada una. Lo que puedo entregar son recomendaciones. Mi primera recomendación es que no te sientas presionada a hacerlo, hoy está muy en boga decirles a las personas que tienen que tocarse y  se ha convertido en un nuevo mandato en la sexualidad que no respeta los tiempos y las limitantes que podamos tener para no hacerlo. ¿Es recomendable autoexplorarse? Por supuesto, pero a tu ritmo y a tus tiempos.  Mi segunda recomendación es que lo hagas desde una mirada neutra, sin expectativas y sin juicios sobre lo que vas a tocar, observar, oler o sentir. Es muy común que las mujeres se sientan frustradas al ver que sus genitales no son “como los de las revistas” y puedan sentirse ajenas a sus fluidos y sensaciones porque nunca las educaron al respecto. Solo desde la mirada neutra podemos aceptar el cuerpo como tal, y desde ahí, si logramos conectar lo suficiente con él, podría incluso surgir amor. Y mi última recomendación es que no tienes por qué vivir este proceso sola, existimos personas que te podemos acompañar si tienes dudas, si sientes que te cuesta hacerlo, o si quieres explorar nuevas formas de hacerlo también. Recomendación bonus: lava bien tus manos antes y después de tocarte.    

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.