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Body Shaming: Por qué no deberíamos opinar del cuerpo de los demás

Cada cuerpo es único y cada persona un mundo. Por eso, un comentario, por muy sencillo o ingenuo que parezca, puede impactar en la autoestima y seguridad de los demás. 

‘Estás muy delgada o delgado, deberías comer más’, ‘¿No crees que deberías adelgazar?’ ‘Ponte ropa adecuada para tu cuerpo’ o ‘Eres muy bajita, deberías usar tacos’, son sólo algunos de las opiniones que se escuchan a menudo y que por cierto nadie pidió. 

Como definición, el término anglófono Body Shaming es “la acción de señalar y avergonzar a alguien por su cuerpo”, una idea asociada a la concepción irreal de la belleza del cuerpo y donde las redes sociales juegan un rol fundamental, al perpeturar estereotipos y permitir todo tipo de comentarios. Y es real, el Body Shaming puede traer graves consecuencias psicológicas, provocar ansiedad, inseguridad e incluso generar trastornos alimenticios en los afectados, advierten especialistas.

“Hay personas que tienen autoestima baja o una distorsión de la imagen corporal, en cuanto a que perciben su cuerpo de forma distinta a cómo es realmente. Si tengo como rasgo esa distorsión de la imagen corporal, el comentario puede perpetuar esa idea, entonces se reafirma un círculo vicioso del sentimiento de propia valía negativa”, dice María Fernanda Burr, psicóloga clínica de la Universidad Diego Portales. 

Un reciente estudio del colectivo feminista La Rebelión del Cuerpo, nacido en 2017 con el objetivo de concientizar sobre la violencia simbólica y sus efectos en la construcción de identidad de niñas, encuestó a casi 5000 mujeres y concluyó que “las mujeres entre 18 y 25 años son quienes reportan menores niveles de autoestima y de satisfacción vital”, siendo las dimensiones en que se declaran menos satisfechas laapariencia física, atractivo sexual y vida sexual. Y no es casualidad: la problemática del Body Shaming no afecta por igual a hombres y mujeres. Según datos de la Asociación Contra la Violencia y la Bulimia, 9 de cada 10 casos de estos trastornos son sufridos por mujeres.

Otro estudio realizado por el mismo colectivo arrojó que las mujeres pasan, en promedio, 3,6 horas diarias pensando en su cuerpo, mientras que los hombres lo hacen 1,8 horas diarias. Además, el estudio afirmó que el 91% de las mujeres considera que la publicidad impacta negativamente en la construcción de la identidad. 

Las redes sociales juegan un rol fundamental en este fenómeno, ya que no sólo propagan físicos imposibles, sino que son tribuna para que la gente opine y señale constantemente las “imperfecciones” corporales o entregue recomendaciones de cosas que la gente, sobre todo las mujeres, “debería” cambiar. 

Por eso, han nacido movimientos que apuntan hacia el otro lado, el Body Positive y también el Body Neutrality, que como su nombre lo dice, trata de atenuar el constante debate sobre el cuerpo y recuperar una cierta neutralidad para dejar atrás la recurrente importancia que se le da al físico. 

Para ello establecen algunas pautas de comportamiento. Una de ellas es preguntarse si la persona puede cambiar lo que le voy a decir en menos de 5 segundos. ¿Tiene una mancha de chocolate en la cara o un trozo de espinaca en el diente? Díselo, la persona lo puede solucionar al instante. ¿Lo que le ibas a decir sobre su cuerpo no lo puede cambiar en 5 segundos? ¿Complexión, estatura, peso, acné? Entonces es mejor ahorrarlo, nadie nos ha pedido la opinión.

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