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Emilia Noguera y su nueva obra con música de Los Beatles: “No le temo a Shakespeare; el miedo inmoviliza”

Junto a Natalia Grez, Emilia Noguera dirige este clásico en la versión que tradujo Neruda, pero lo hace al ritmo de los chicos de Liverpool. “Ha sido un gran desafío”, reconoce. Por éxito de público, las funciones se extendieron hasta el 23 de octubre en el Teatro Nescafé de las Artes.

Los Capuleto y los Montesco enfrentados como siempre, pero esta vez al ritmo de Los Beatles. “Tomorrow Never Knows”, “Because”, “Something”, “All You Need Is Love”, “Strawberry Fields Forever” y “Lucy In The Sky With Diamond” son algunos de los 18 temas del repertorio elegido por el músico Diego Noguera. No es un musical, eso sí. Es música para la creación de atmósfera, aunque veces los actores cantan algunos coros. 

La obra es protagonizada por Andrew Bargsted (Romeo) y Vivianne Dietz (Julieta), y también actúan Héctor Noguera (Príncipe), Guilherme Sepúlveda (Sr. Capuleto), Antonia Santa María (Sra. Capuleto), Paola Volpato (Ama), Rodrigo Lisboa (París), Gabriel Urzúa, (Mercucio) y Gabriel Cañas (Fray Lorenzo), entre otros.

Francisco Olavarría, productor de Cultura Capital pensó que mezclar “Romeo y Julieta”, con la música de banda más clásica de la historia era una buena idea y encargó este trabajo a las directoras Emilia y Noguera y Natalia Grez. Ellas aceptaron el reto. 

“Es un desafío heavy. Al principio estábamos asustadas. A Diego Noguera, que es mi hermano y es músico, le encargamos que escogiera la música y la pusiera en los textos. Y de pronto nos dimos cuenta de que sí tenía mucho sentido usar las canciones, que funcionaba para los ambientes, que funcionaba para narrar. Los Beatles tienen temas de todos los estilos y de todas la letras, entonces siempre vas a poder usarlos para una obra, siempre vas a encontrar algún tema que le haga sentido a la obra”. 

-Pero obviamente no es un musical, son letras que acompañan una atmósfera. 

-Sí, eso es. Tal cual. Hay momentos en que los actores cantan, otros momentos en que los actores hacen coros, pero tenemos 7 músicos que acompañan las escenas.

-Dicen que todos los directores le tienen un poquito de miedo a Shakespeare, ¿Tú le tienes un poquito de miedo?

-O sea miedo no, pero respeto sí. El miedo te paraliza, pero el respeto te moviliza. Con miedo es imposible haber tomado el proyecto. Fuimos bien cara de raja de llegar y hacerlo, pero mucha gente también lo ha hecho, entonces nos sentimos con esa confianza, pero miedo no. Respeto.

-¿Y Romeo y Julieta es un clásico que te atrae en particular?

-En realidad a mí todos los clásicos me atraen, porque la definición de un clásico es que funciona en todas las épocas. Puedes hacerlo en el 1600 o en el 2021 y te va a hacer sentido por algún u otro lado, independiente del contexto político-social de la época, entonces encuentro que es una obra muy atractiva que uno puede ir modificando desde donde la mira, desde donde la dirige, desde los nuevos conocimientos, las nuevas tecnologías.  

-¿Y cuál es la lectura que uno podría hacer ahora en el 2021?

-Mira, nosotros partimos ensayando cuando estaba partiendo el estallido y esto no es un panfleto de eso ni nada, ni siquiera se nombra ni se sugiere, pero sí nos sirvió mucho para pensar desde dónde operaban estos niños que tienen 13 y 15 años. Pensamos mucho en la relación entre la muerte y el amor, en los adolescentes que no tienen miedo a la muerte y en que para ellos todo es un absoluto, por lo tanto si no van a tener a su ser amado, prefieren morir. Y, bueno, pensamos harto en ese ímpetu juvenil que ocurrió también para el estallido en la primera línea: el tener un objetivo tan importante para ti, que no te importe perder la vida. Eso suele pasar con gente que es más chica, más adolescente. Uno suele crecer y empieza a temer a la muerte y a las heridas, porque uno empieza a tener más gente a cargo, a más gente que lo quiere, más cosas.

-Cuando dices ‘ese ser amado por el cual estás dispuesto a perder la vida’, te refieres a un ideal político. Es una metáfora

-Sí, claro, claro.

-¿Y qué significó para ti volver al teatro presencial?

-Una felicidad. Es corroborar que la presencialidad es inigualable. Incluso desde un punto de vista químico-biológico tu cuerpo funciona distinto frente a algo vivo que frente a un computador. Y el rito es muy importante, con todas las medidas y todo, con los aforos y las mascarillas y los alcoholes y todas esas ‘latas’, pero aun así, uno se acostumbra rápido y lo hace. 

-La primera función debe haber sido emocionante.

-Sí, imagínate, los actores dándolo todo, y la gente emocionada. Fue hermoso, precioso, muy vertiginoso también.

-Y para tu papá también debió ser muy emocionante volver al teatro.

-Síiiii, ya estaba chato parado en la casa, quería puro volverá actuar. La verdad es que está feliz.

-Y él es “obediente” cuando lo diriges, considerando su gran trayectoria quiero decir.

-Sí, él es muy obediente con todas las personas (que lo dirigen) y conmigo también. A él lo incorporamos lo más al final posible para cuidarlo, obviamente, del Covid, porque es más viejo que todos nosotros, entonces entró a ensayar más hacia el final. Pero sí, es súper mateo. Mi papá es como un cabro chico también, como cualquier joven del elenco. Mateo y aterrado al mismo tiempo. Parece que eso no se les quita nunca a los actores.

Las funciones de “Romeo y Julieta” se extendieron hasta el 23 de octubre en el Teatro Nescafé de las Artes. 

*Ventas: en boletería del teatro y a través del sistema Ticketek.

*Consultas: por WhatsApp al +56 9 3387 2403 (Lunes a Viernes de 11:00 a 21:00 horas). 

WT

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