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Estudio de REDMAD aborda necesidad de balancear las tareas en el hogar

La encuesta, que preguntó cuánto cobraría por realizar distintas tareas domésticas y de cuidados, identificó importantes diferencias entre hombres y mujeres en la valoración económica, como también tareas por las que mayoritariamente no se cobraría, por ejemplo, aconsejar a un menor.

Mientras más del 50% de los hombres no cobraría por realizar ninguna de las tareas del hogar, como cocinar, limpiar, lavar, regar plantas, planchar o ir de compras, entre el 60% y el 70% de las mujeres sí cobraría por la mayoría de estas actividades. En tanto, los más jóvenes (18 a 44 años) están, mayoritariamente, menos dispuestos a realizar gratuitamente las tareas del hogar.

En el caso de las tareas de cuidado de niños, entre el 30% y el 49% de los padres y madres cobrarían un monto de dinero por realizar las tareas de cuidado de niños y niñas. La tarea más cara (o con más valoración económica) es cuidar a un niño enfermo durante un día: el 42% cobraría entre 8 y 64 mil pesos por hacerlo, mientras vestir, acostar y dar consejos son las acciones con menor valoración económica por parte de los entrevistados. En este ámbito, las diferencias entre hombres y mujeres alcanzan hasta los 20 puntos porcentuales en la valorización de las tareas: las mujeres que cobrarían por las tareas superan en 20 puntos a los hombres que cobrarían. En tanto, para los más jóvenes, al igual que en las tareas del hogar, hay menor disposición a realizar gratuitamente las tareas de cuidados.

Estas respuestas son parte de los resultados de la encuesta desarrollada por Criteria. “Es un estudio cuantitativo administrado mediante panel online entre los días 25 y 28 de febrero de 2022. Respondieron un total de 872 personas, hombres y mujeres, mayores de 18 años, de los GSE ABCD, residentes en todo el país”, explica Camila Díaz, analista de proyectos del área de Asuntos Públicos de la consultora.

Debora Mattos, gerenta general de Coca-Cola Chile, destaca la relevancia de una distribución balanceada de las tareas del hogar desde una realidad bien conocida por la compañía: 70% de los comercios de barrio son liderados por mujeres. “Las almaceneras de Chile enfrentan un enorme desafío ya que su trabajo está dentro de su propio hogar. Por una parte, es positivo porque pueden desarrollar su actividad económica a la vez que se ocupan de las actividades domésticas y de cuidados. Por otra parte, esta doble responsabilidad pone en peligro constante la sostenibilidad de sus negocios. Es importante visibilizar el valor de la corresponsabilidad al interior del hogar para todo el sistema que representa una familia”, afirma.

León Guzmán, psicólogo y NeuroCoach y consultor en gestión del cambio, pone el acento en las transformaciones culturales e incluso biológicas que muestra el estudio. “Los hombres han descubierto en el hogar un lugar que procura mucha satisfacción: brinda autoestima ya que es el sitio donde se configuran los vínculos esenciales, asociados a la producción de oxitocinas; y refuerza el estatus, clave en el combate del estrés, debido a que participar de la crianza confiere prestigio en la sociedad actual”. 

 “La corresponsabilidad es una clave imprescindible para avanzar en la participación y desarrollo laboral de la mujer. Escuchar las percepciones de hombres y mujeres respecto a la distribución de las tareas del hogar y de crianza nos permite comprender mejor esta realidad, abrir o reabrir conversaciones y también generar mejores propuestas para que las políticas públicas y las organizaciones puedan avanzar en materia de corresponsabilidad’’, señala Maribel Vidal, vicepresidenta de REDMAD.

Alejandra Mehech, experta de RR.HH. y organizaciones, directora de empresas, consejera de SOFOFA y ex directora de REDMAD, es una convencida del rol que las empresas deben cumplir en el cambio cultural que se necesita. “Es muy necesario para avanzar en corresponsabilidad», afirma.

Las labores de cuidados han estado en las conversaciones públicas especialmente desde la pandemia ya que, al ser tareas desempeñadas básicamente por mujeres, fueron un factor que afectó la reincorporación de ellas al mercado laboral.

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