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Investigadora chilena trabaja en una innovadora terapia para combatir el estrés

Mei-li Díaz, del Instituto de Neurociencia Biomédica de la Universidad de Chile, investiga la respuesta celular al estrés y sus efectos sicológicos. Financiado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, su trabajo busca dar una nueva respuesta a la enfermedad del siglo XXI.

La doctora en ciencias biológicas e investigadora del Instituto de Neurociencia Biomédica (BNI) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile Mei-Li Díaz está trabajando actualmente para encontrar una nueva terapia que pueda revertir los síntomas del estrés, una enfermedad que se ha convertido en el talón de Aquiles de la salud pública mundial. 

La investigación de la bioquímica, formada en la Universidad de La Habana (Cuba), apunta a identificar las vías celulares involucradas en la respuesta al estrés. Algunos de sus resultados están detallados en el artículo “Proteostasis y resiliencia: en la interfase entre el estrés individual y el intracelular”, publicado recientemente en la revista Trends in Endocrinology and Metabolism. Entre los organismo que financian el proyecto, destaca la Fuerza Aérea de Estados Unidos, a través del Departamento de Defensa, y Fondecyt.

“Los fármacos solamente alivian los síntomas y modulan la química cerebral. Esta terapia en cambio es más duradera porque va a modular la sinapsis desde lo estructural. Hoy se está dando mucha atención a la salud mental. De hecho, en Chile, la depresión y este tipo de problemas constituyen la primera causa de licencia médica, por lo que es muy relevante estudiar dichas enfermedades. Además, con la pandemia de covid-19 aumentó mucho su prevalencia en la población”, explicó la doctora, en entrevista con un portal de noticias. 

La doctora Díaz es investigadora independiente en el BNI, amparada en un programa de apoyo a investigadores jóvenes que desarrollan sus propios proyectos apoyada por investigadores más establecidos. “El estrés es el principal factor de riesgo para enfermedades de tipo psiquiátrico como la depresión, la ansiedad, por ejemplo. Es un desencadenante para ellas y todas estas enfermedades cruzan por trastornos en la conectividad de las neuronas, por eso nos enfocamos en estudiar la homeostasis neuronal”, precisó.

La terapia se basa en el uso y entrega de un factor maestro llamado XBP1, que comanda la reparación a las proteínas. Para esto se utilizan virus genéticamente modificados que entregan el gen terapéutico a las neuronas blanco. “Hemos estado trabajando en el desarrollo de una terapia génica para mejorar la proteostasis cerebral, probándola en dos modelos de estrés psicológico «, puntualizó.

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