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La controvertida relación de Gabriela Mistral con el femenismo

Aunque en más de una oportunidad, la Premio Nobel de Literatura dijo que no se consideraba feminista, investigadoras y estudiosas de su obra afirman que sus acciones, ensayos y la relación que tenía con el movimiento feminista de la época, confirmaban todo lo contrario.

En la Casa de la Cultura de Vicuña, donde en el pasado funcionó la ex Escuela Superior de Niñas que tuvo entre sus alumnas a Lucila Godoy, arrancaron las conmemoraciones de los 133 años de la Premio Nobel de Literatura, cuyo foco está puesto en un siglo desde que la literata viajara a México para liderar una ambiciosa reforma educativa que la consagró como una de las grandes educadoras del continente. Una vez más las celebraciones han estado marcadas por un debate histórico ¿era feminista Gabriela Mistral?

Aunque en más de una oportunidad se mostró contraria a definirse como “feminista”, en su paso por la nación azteca al igual como en Brasil y Estados Unidos, donde vivió por largas temporadas; sus acciones, ensayos y relaciones sociales la sitúan en el corazón de la lucha femenina. Una trinchera en que se ubicó desde sus inicios y expuso en una serie de texto, como el publicado en 1906, donde habló de los derechos de las mujeres, la importancia de garantizar el acceso a la educación y al trabajo “para que puedan valerse por sí mismas y no tener que soportar esos matrimonios desgraciados que la obligan a depender del hombre”.

Su relación con el feminismo, señalan los estudiosos de su obra, se puede observar claramente en su  visión de una mujer explotada y sometida por una sociedad esencialmente machista. Pero, la primera latinoamericana en recibir el Premio Nobel de Literatura en 1945, no ocultó sus críticas al movimiento feminista chileno porque, a su juicio, excluía de sus demandas a los sectores más desposeídos de la sociedad chilena. Sin embargo, su pensamiento, plasmado en poemas y ensayos, siempre promovió la dignificación del papel de la mujer en América Latina, además fue una estrecha colaboradora de Elena Caffarena en el Movimiento pro Emancipación de la Mujer, MEMCH.
Para Karen Vergara, creadora del proyecto “Mistralianas”, el rol de la primera mujer en ganar el Premio Nacional de Literatura fue “hacer una potente crítica constructiva al feminismo chileno en torno a la clase. El acceso al saber que las mujeres podían tener en el siglo XX sostenía brechas mucho más grandes. Para ella era un discurso que no traspasaba más allá de la élite. Pero sí se vio ligada a feminismos como el uruguayo, y también en amistad con otras feministas de su tiempo. A nivel latinoamericano, por ejemplo, ocurre lo mismo con Juana de Ibarbourou (uruguaya) y Alfonsina Storni (argentina), quienes sin autodenominarse feministas en esa época, poseen un grado profundo de análisis del ser mujer para la época, el cual se intersecta con las desigualdades que perciben en el mundo educativo, industrial y social”, explicó a CNN.
A las reposiciones de obras inspiradas en su legado y publicaciones en torno a su vida y pensamiento, se suman documentales que confirman la vigencia de un figura que para los críticos literarios es “un pozo inagotable de belleza y reflexión profunda”. Algo que no sorprende al director del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Felipe Mella.»A principios del siglo XIX, Mistral ya lideraba algunas luchas que siguen vigentes al día de hoy en nuestro país, como la defensa de la educación pública, la diversidad sexual, el feminismo y la igualdad», sintetizó a la agencia Efe.

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