Press "Enter" to skip to content

Margarita Ducci: Mujer Empoderada

Hoy en medio de la crisis, las mujeres, ya sea en la primera línea, en el hogar, en la empresa o en la cúpula política, han sido fundamentales para salir adelante y contener los impactos sociales, económicos y sanitarios.

En medio de un multifacético escenario, la pandemia ha traído consigo miedos, temores y desazón ante la incertidumbre, pero, sobre todo, reflexión.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la mujer durante la pandemia, además de haber perdido salud, bienestar social y condiciones económicas, ha tenido que afrontar una mayor responsabilidad en el hogar, un alto riesgo de pérdida de empleo y disminución o nulos ingresos, además de estar expuesta al aumento de violencia intrafamiliar, abuso y/o explotación, como se ha demostrado en las encuestas, en todo el mundo.

La crisis nos ha develado un momento histórico con rostro de mujer; y como país tenemos el gran desafío de consensuar, con toda nuestra amplia gama de diferencias, una sociedad más equitativa, donde el rol de la mujer se valore y se reconozca, de modo que, para las próximas futuras generaciones, no implique una lucha permanente, sino que quede asentado en las bases de la sociedad.

A pesar de los avances logrados, Chile mantiene deudas de género, como la falta de paridad en altos cargos y la persistente brecha salarial, así como una corresponsabilidad parental aún incipiente.

Un desarrollo humano sostenible, requiere entonces generar condiciones absolutas de igualdad de género, sin dejar a nadie atrás, sobre todo porque se ha demostrado el enorme aporte que representa la inclusión de la mujer al mundo laboral, científico y académico y su valiosa contribución a una sociedad más equitativa, con una mirada y perspectiva particular, desde su experiencia. Atrás debe quedar, -como un mal recuerdo-, el arcaico rol limitado estrictamente a las tareas propias del hogar que, además de no ser valorado y reconocido, dejaba de lado oportunidades de desarrollo del talento femenino y su capacidad de aportar a la sociedad.

De hecho, en el mundo de la ciencia, donde la mujer estaba prácticamente marginada, se ha visto la incursión y éxito de grandes científicas y mentes brillantes que hoy están dando luces sobre el futuro y presentando soluciones que nos parecían imposibles. Logros concretos, con mirada de mujer.

El proyecto de ley en curso, que fija cuota de género en los directorios de empresas del sistema de empresas públicas (SEP), estableciendo que personas del mismo género no podrán exceder el 60% del total de quienes integran estos directorios, es un gran paso. Queda pendiente una deuda en el ámbito privado, donde sólo un 9,5% de las mujeres que participan en el mercado laboral, alcanzan cargos directivos con cerca de 20 directoras en un universo de más de 300 cargos de las empresas que forman parte del índice selectivo de la Bolsa de Comercio de Santiago (IPSA).

Asimismo, con la histórica medida de paridad de género en la conformación de la Convención Constituyente, hace posible que las voces femeninas maduras, expertas y visionarias, pongan la nota de diálogo constructivo, entendimiento de posiciones y formación de consenso, para la discusión, elaboración, y toma de decisiones sobre nuestra Carta Fundamental.

Es por ello, que implementar medidas que generen nuevas oportunidades en el acceso a cargos políticos, directorios empresariales y liderazgos gremiales, es también parte del Objetivo del Desarrollo Sostenible (ODS5), tan importante en la Agenda 2030, suscrita por Chile. Estamos frente a un momento histórico; hombres y mujeres formamos una alianza indestructible, pero se requiere que la mujer esté empoderada y reconocida, para que pueda entregar lo mejor de sí en esta sinergia para la construcción de una sociedad más equilibrada y justa.

MARGARITA DUCCI

Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU

@margaritaducci

@pactoglobal

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.