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Necesitamos testigos salvadores

La dramática partida de su hija la convirtió en un verdadero emblema de la lucha contra el bullying y el ciberacoso. En mil días, recorrió el país, dictó charlas y escuchó dramáticos testimonios que la motivaron, junto a su familia, a invertir todos los ahorros en el primer estudio del tema realizado en Chile.

Katy Summer tenía 16 años y un futuro promisorio. Los talentos que confirmaban su vocación artística le daban un brillo especial que no dejaba indiferente a nadie. Sin embargo, el feroz bullying que sufrió en su comunidad escolar la llevó a un callejón sin salida. “Al día siguiente de la muerte de mi hija, nos pusimos a investigar y por eso estamos vivos. Queríamos entender qué era lo que había pasado, si estábamos frente a un caso aislado o se trataba de una situación normalizada. Necesitábamos saber si el dolor que causa el ciberacoso puede generar un daño tan grande que inhabilite por completo a jóvenes que son absolutamente activos y felices”, sentencia, Evanyely Zamorano (46).

En los últimos tres años, la vida de esta abogada ha sido buscar respuestas y escuchar historias de víctimas y agresores. Decidida a evitar el suicidio juvenil que provoca este tipo de violencia, creó, junto a su marido Emanuel Pacheco, la Fundación Katy Summer. En total, ha dictado más de 200 charlas a lo largo de todo Chile y se calcula que cerca de ochenta mil personas han escuchado su testimonio. “A mí me lanzaron al fondo del pozo y todo lo que he hecho a partir de ese momento es tratar de sobrevivir, de salir de ahí y comprender qué es lo que ocurrió. Como familia decidimos no quedarnos en el sufrimiento y por eso también escribimos un libro para apoyar en las tareas de prevención, acompañamiento y contención”, cuenta.

Durante el 2020, la fundación dio un paso trascendental al realizar un estudio de ciberacoso y salud mental, junto a la Universidad del Desarrollo y StatKnows con el apoyo del Observatorio de Participación Ciudadana y no Discriminación del Ministerio Secretaria General de Gobierno. Los resultados arrojaron que un 65% ha sido testigo de este tipo de agresión. “Así logramos identificar al testigo cómplice que es el que aumenta el ataque compartiendo contenido e incrementando la agresión; y al testigo encubridor que simplemente piensa que ignorar es lo mejor que puede hacer”, explica.

ACTUAR POR OMISIÓN

De acuerdo a la estrategia que proponen desde la Fundación Katy Summer, el camino es promover la figura de un tercer testigo, el testigo salvador. “Llamamos a todos quienes presencien situaciones de ciberacoso a no callar, a no encubrir agresiones. No den like, ni compartan los contenidos siendo testigos cómplices. Hay que actuar y convertirse en testigo salvador para que las personas que son víctimas de acoso no se sientan solas”, sostiene Lely, como le dicen sus amigos, casi como una súplica. “En el caso de mi hija, cuántos pudieron haber alzado la voz, cuántos de los que estaban en los grupos donde la agredieron, o de los que estuvieron en mi casa, o de los que nos fueron a abrazar el día de su funeral. Cuántos podrían haber hecho algo, ¡muchos! pero nadie hizo nada. A ella, le faltó alguien que por último en el anonimato hubiera dado luces de lo que estaba ocurriendo”.

La radiografía que entregó el estudio realizado con inteligencia artificial, confirmó que las denuncias son apenas la punta del iceberg de un problema mucho más grave que es el de la salud mental de los jóvenes. No en vano, casi un 76,2 por ciento de los participantes calificó el acoso virtual como uno problema grave. “Si el bullying es complejo, con pandemia lo es mucho más. Las víctimas declaran, en mayor medida, sentir angustia, sentirse tristes, solas o aisladas y tener miedo, y consideran extremadamente difícil hacer frente al acoso. Por eso, más que nunca necesitamos que actúen esos testigos salvadores”.

Para Evanyely, la clave es “hacer que la gente entienda que al decidir no hacer nada, pone en peligro la vida de las víctimas. La indiferencia, el quedarse de brazos cruzados no es otra cosa que actuar por omisión”. Aclara que es urgente concretar los cambios propuestos a la legislación vigente, de manera de terminar con el tema de asimetría del poder y la exigencia del factor reiteración que en el ámbito virtual pierden relevancia. “Cuántas veces debe ser agredida una persona para que la ley reconozca el ataque”, cuestiona.

De la mano de los reconocimientos recibidos en los últimos años, esta madre de tres hijos ha sido objeto de críticas, mentiras y cientos de obstáculos en el camino por establecer quiénes fueron los responsables de las agresiones a Katy Summer. “Esto ha sido una lucha de David contra Goliat porque nos enfrentamos a un colegio muy poderoso con redes que nosotros no tenemos, pero gracias a toda la información que hemos recopilado, hoy tenemos la data para entender que lo que le pasó a nuestra hija no fue un hecho excepcional, sino que una situación completamente normalizada”.

Según el Estudio Nacional sobre el Ciberacoso en Pandemia, un 49% de los jóvenes entre 15 y 29 años han sido acosados virtualmente al menos una vez en los últimos tres meses.

En el libro Yo Elijo Salvar, se resumen los tres años de lucha de la Fundación Katy Summer para crear conciencia sobre este tipo de violencia que va en alza.

+ Lely nos recomienda  el documental “Childhood 2.0”, que permite entender cómo los niños están creciendo hoy en medio de la era digital:  https://www.childhood2movie.com

Facebook: Evanyely Zamorano
Fundacion Summer: 
Twitter e IG: @Fsummercl; LinkedIn: https://www.linkedin.com/company/fsummer
Podcast: https://open.spotify.com/show/4zsX2MWSRBxHrDhlnvImXB

Un comentario

  1. Dani Dani 12 de agosto de 2021

    Thanks, toda tu vida será la demostración más importante de la JUSTICIA, Muchas Gracias porque el Amor más grande del mundo sigue andando, permitiéndole a muchas personas de Chile y del Mundo continuar salvando vidas💖

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